El concejal de Seguridad, Julio Andrade, confirma que ha aumentado la vigilancia en la calle Jerónimo Bobadilla para evitar que haya más incidentes en las dos promociones abandonadas
El lunes de la semana pasada, Línea Directa informó de un pequeño paso para aliviar el problema que padecen desde hace tres años los vecinos de la calle Jerónimo Bobadilla, en la Carretera de Cádiz, que conviven con dos promociones de viviendas abandonadas en las que, denuncia, viven indigentes, se producen robos, compraventa de drogas y práctica de la prostitución. El lunes 30 de enero el concejal de Urbanismo, Diego Maldonado, anunció que la Gerencia daría la orden para retirar los materiales de obra y vallas de estas dos obras y que se encuentran desde su paralización ocupando la acera, a la altura de los números 6 y 8 (la primera promoción) y 11 (la segunda). El coste de la retirada sería para los propietarios.
El pasado viernes el concejal de Urbanismo volvió a confirmar que los materiales y vallas serán introducidos en sendas obras y que el coste de este trabajo se les pasará luego a los propietarios.
Además, Diego Maldonado explicó que Urbanismo tiene la intención de obligar a los propietarios de las dos promociones a que las cierren para acabar con la sensación de inseguridad. En todo caso, el concejal sí advirtió de que el proceso burocrático es largo, sobre todo si el Ayuntamiento no consigue que las empresas cierren la obra y tiene que actuar de forma subsidiaria. «Antes de llegar a ese final hay un camino que recorrer y no se puede actuar sin antes haber cubierto los plazos y los requisitos», apuntó.
En todo caso, para los vecinos consultados ya es un importante paso el que el Ayuntamiento se haya interesado en solucionar este problema tras tres años sin respuesta.
Y también habló el concejal de Seguridad, Julio Andrade, que declaró que la Policía Local ya tiene información de este asunto, «y desde el lunes de la semana pasada (30 de enero) he dado instrucciones para que se pase más por allí y los vecinos tengan la seguridad de que se está patrullando». Julio Andrade destacó que tiene un informe policial de hace unos meses sobre una intervención en uno de los inmuebles: «Habían identificado a una serie de personas por llevarse enseres de cocina».
El concejal advirtió de que «salvo flagrante delito no podemos entrar en los edificios porque tienen un dueño pero si vemos a gente merodeando o robando sí, se le pararía y se le podría detener». Además, informó de que, en este asunto, la Policía Local estará «en coordinación con la Policía Nacional y estaremos pendientes para la tranquilidad de los vecinos».
Pero a su juicio, «la solución es poner un impedimento para que la gente no entre y eso lo tiene que hacer la propiedad, con una puerta provisional o una valla porque si no, es eterno».
ALFONSO VÁZQUEZ



















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